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Irreal

Cerrar los ojos y pensar en el posible futuro es un gran castigo, 
aunque peor es quererte y no tenerte en el presente conmigo. 

Te siento aquí aunque no estás, 
sí en sueños, pero no en mi realidad.
No sé en qué momento te empecé a soñar, 
pero no te paro de pensar.

Tu risa, tus ojos, tu hablar, me hacen sonreír sin cesar.
Lo único que quiero es poderte abrazar.

Eres mi debilidad y estabilidad,
mi calma y mi tormenta,
mi acierto y desacierto.

Eres todo y no eres nada.
Eres pasado, presente y futuro utópico.
Eres más de lo que merezco.
Eres un pedacito de cielo.

Mi mente recuerda esos días mágicos donde estabas ahí,
pero las memorias siempre tienen fin y te desvaneces frente a mí.

Entonces mi imaginación recorre kilómetros, solo para visitarte, mirarte y acariciarte, 
mientras que aquí yo solo intento abrir los ojos y lograr recrearte. 

Así que hoy quiero estar aquí y estar allá, quiero convertir todo en una posibilidad, 
aunque mañana trataré de empezar a olvidar, pues la luna me dijo que te dejara de p…

¿Dónde estabas?

¿Dónde estabas cuando te necesité?
Cuando caí
Cuando perdí mi rumbo

¿Dónde estabas cuando te pensé?
Cuando te extrañé
Cuando te soñé

¿Dónde estabas cuando no podía olvidar?
Cuando los recuerdos no me dejaban vivir
Cuando te veía por doquier y no podía seguir

¿Dónde estabas cuando te odié?
Cuando me molesté
Cuando grité

No estabas, no estás, ahora no vuelvas más

Soy libre sin ti
Aprendí a vivir
Aprendí a no sentir

Nada queda de ti
No hay memorias, ni fotografías
No hay sentimientos
No hay dolor
No hay frío

Te fuiste. Me fui
Nunca estuviste ahí.

-MB

Lo que he aprendido

Si de algo se trata la vida, es de seguir adelante. Sin embargo, gran parte de la humanidad no puede hacerlo sola. Ese gran porcentaje necesita amigos que los levanten y los ayuden a seguir caminando por el truncado pasaje de la vida. El problema está en que muchos no saben ser amigos o siquiera conservar los que tienen.
Y es que la amistad no se trata de imposiciones, prohibiciones y limitaciones, se trata de compartir, reír y de vivir.
Se trata de escuchar, incluso cuando no hay qué decir.
Se trata de confianza, comprensión y complicidad.
Se trata de ser lector empedernido de los dramas y romances del otro.
Se trata de regaños y consejos.
Se trata de crear momentos que queden de recuerdos.
Se trata de honestidad y sinceridad.
Se trata de espontaneidad.
Se trata de siempre estar para el otro.
Se trata de paciencia y perdón.
Se trata de apoyo y respeto.
Se trata de ser una guía para el otro.
Se trata de no ser perfectos.
Se trata de aprender.
Se trata de inventar bromas para el otro.
Se trata de abra…

Cuatro extraños

Uno, dos, tres, cuatro.
Se fueron sin permiso, saltando del barco.

Tiempos diferentes, 
mismo sufrimiento silente.

Razones absurdas y palabras profundas.

Uno, dos, tres, cuatro.
Volvemos al pasado.

Ahí estamos, ¿lo ves?
Se está rompiendo el lazo.

Poco a poco, se escucha sutilmente el quebrar de las hebras.
Cada recuerdo sufre, llora.
Cada momento se repite a la lejanía, pareciendo irreal.

Eventualmente, las hebras caen.
Se desploma todo alrededor.
Sin el lazo nada sirve, no hay fuerza que una las almas.
Solo queda el dolor.

Uno, dos, tres, cuatro.
¿Para qué seguir?
¿Cómo se puede vivir?

Ahí queda, sin compañía, vacío.
Ahí se van, uno a uno, al olvido.

Uno, dos, tres, cuatro.
Volvemos al presente.

Alma incompleta, con residuos de felicidad.
Destinos trabados gracias a la inestabilidad.

Cierro los ojos. Te veo, te siento.
Abro los ojos. Te odio, te extraño.

Uno, dos, tres, cuatro.
¿Dónde están?
No quiero la realidad.

Viajemos hasta allá y volvamos a soñar.

Risas, memorias, sueños, secretos.
Todo era parte de algo supr…

Trozos de alma

Era un día tranquilo y común, y así, de la nada y sin poder evitarlo, un conflicto apareció. Superar cada día nunca había sido tan difícil, pues algo llegó invadiendo la calma, con el por qué y el cómo sin respuestas a la vista. 
Entonces:
Qué hacer cuando la mente y el corazón no entienden qué sucede.
Qué hacer cuando un día la mente es la empoderada, pero al siguiente el corazón es quien manda
Qué hacer cuando se mezclan sentimientos desconocidos
Qué hacer cuando temes definir lo sentido
Qué hacer cuando fallas en ocultar
Qué hacer cuando no puedes olvidar

Y así, entre inquietudes e interrogantes, pasa el tiempo. Entonces, así, siento, respiro y regreso de nuevo a mí.
-MB

Ella

Había una vez una princesa.
Nadie brillaba más Nadie reía más Nadie era tan bonita
Cuando la princesa llegaba, todo el lugar cambiaba. Todo era mejor, más alegre, más real.

Ella irradiaba amor, irradiaba paz. Era sinónimo de felicidad.

Pero la vida no estaba hecha para ser perfecta,
al menos no para siempre.

Por eso, siete años parecían ser suficientes para que ella cambiara el mundo.

Una vida entera hubiera sido mucho mejor.

Por siete años la princesa vivió y nos cambió.
Por siete años nos iluminó.
Siete perfectos años donde amó.

Ya su trabajo aquí terminó, 
pero desde entonces arriba su lugar ocupó.

La princesa volvió a su mundo mágico, nunca nos perteneció.

Ahora, desde las alturas, nos cuida y vigila.
para que siempre seamos felices en vida.


-MB

Indeseada compañia

(Reproduce la música y comienza a leer)

Sarah está en su habitación, sentada en el piso, en posición fetal, meciéndose… Levanta su cabeza, abre los ojos y comienza a tocar su cara, no de una forma dulce, sino más bien con odio. Ríe y aruña sus brazos, se levanta. Luego llora e intenta sentarse de nuevo, pero no puede. Alguien lo impide, pero ella está sola. No hay nadie más.
Helena aparece. Sarah se pierde. Está oprimida en su propio cuerpo. Helena está de pie con actitud de dominatriz, analizando cada espacio de la habitación. “Tú nunca ganarás, nunca lo has hecho. Toda tu vida te han abandonado, ¿no es así? Porque a nadie le sirves, pero yo sí. Yo siempre he sido mejor. Todos me querrán cuando no existas más, y nadie va a recordar a la inútil perra que solía vivir en este cuerpo”, exclama con risas mientras camina en círculos. Helena es sensual, extrovertida, todo lo que Sarah no es, pero aún así  no puede esconder la ansiedad de Sarah reflejada en el movimiento involuntario de sus d…